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Expertos en nutrición infantil explican por qué los micronutrientes son fundamentales



La infancia constituye una fase clave en el desarrollo físico, cognitivo y emocional. A lo largo de estos primeros años, el cuerpo atraviesa un crecimiento notable, el cerebro forma conexiones esenciales y el sistema inmunológico adquiere mayor fortaleza. Para que estos mecanismos evolucionen adecuadamente, los niños necesitan no solo consumir suficientes calorías, sino también recibir un aporte equilibrado de micronutrientes esenciales que intervienen de forma activa en funciones vitales.

Debido a ello, la educación nutricional se ha transformado en un recurso esencial para padres y cuidadores que desean fomentar rutinas saludables desde los primeros años, de modo que instituciones como Academia El Pilar, donde se ofrece orientación precisa y respaldada por evidencia acerca de la nutrición infantil, se han posicionado como un referente para acompañar el desarrollo y el bienestar integral de los más pequeños. ¿Quieres descubrir la función del zinc, el hierro y otros micronutrientes en la salud infantil? Entonces, no dejes pasar el siguiente contenido.

¿Micronutrientes? Elementos diminutos que generan un efecto notable

Los micronutrientes abarcan vitaminas y minerales que el organismo requiere en porciones mínimas, aunque cumplen una función esencial para que el cuerpo opere adecuadamente. Estos compuestos intervienen en la generación de energía, el refuerzo del sistema inmunológico, el desarrollo del sistema nervioso y el mantenimiento saludable de diversos órganos y tejidos.

Cuando la dieta infantil carece de micronutrientes esenciales, pueden presentarse consecuencias como fatiga, bajo rendimiento escolar, mayor susceptibilidad a infecciones y alteraciones en el crecimiento. Por ello, especialistas en nutrición coinciden en la importancia de garantizar su presencia regular a través de una alimentación balanceada y variada.

El papel del zinc en el fortalecimiento del sistema inmune y en el crecimiento

El zinc es un mineral de gran importancia en la infancia, ya que interviene en numerosos procesos biológicos; este micronutriente respalda el funcionamiento óptimo del sistema inmunológico, facilita la cicatrización, impulsa el crecimiento celular y resulta clave para el desarrollo neurológico.

La deficiencia de zinc puede manifestarse en infecciones recurrentes, retrasos en el crecimiento y una recuperación más lenta ante lesiones. Para cubrir los requerimientos diarios, los especialistas recomiendan incluir alimentos como carnes magras, huevos, lácteos, legumbres, semillas y frutos secos, siempre adaptados a la edad del niño.

Hierro: clave para la energía y el desarrollo cognitivo

El hierro desempeña un papel esencial en la generación de hemoglobina, la cual se encarga de trasladar el oxígeno a través de la sangre. En la infancia, en especial durante los primeros años, este mecanismo resulta decisivo para el desarrollo del cerebro y para mantener adecuados niveles de energía.

La deficiencia de hierro puede conducir a anemia, un trastorno que repercute en la concentración, la memoria, el desempeño académico y la capacidad del sistema inmunológico. Los niños con valores reducidos de este mineral suelen manifestar fatiga, irritabilidad y una menor atención. Entre las fuentes principales de hierro se encuentran las carnes rojas y blancas, los huevos, las legumbres, las verduras de hoja verde y los cereales enriquecidos.

¿Cuáles otros micronutrientes son esenciales para un crecimiento equilibrado?

Además del zinc y el hierro, hay otros micronutrientes que también desempeñan funciones esenciales y complementarias en el desarrollo de la infancia.

El calcio y la vitamina D

La vitamina D contribuye a que el organismo asimile mejor el calcio, lo que impulsa el desarrollo de huesos y dientes resistentes. Estos dos nutrientes resultan esenciales en las etapas de crecimiento óseo y pueden obtenerse mediante una exposición responsable al sol, así como a través del consumo de lácteos, pescados azules y productos enriquecidos.

La vitamina A

Es clave para mantener una buena visión, fortalecer las defensas del organismo y favorecer la formación de células, y está presente en alimentos como la zanahoria, el camote, la papaya, la espinaca y diversas verduras de tonos naranja o verde profundo.

Grasas omega-3

Estos nutrientes favorecen el crecimiento del cerebro, fortalecen la memoria y apoyan el rendimiento cognitivo. Es posible incluirlos a través de pescados como el salmón, además de semillas de chía, linaza y diversas nueces.

Los especialistas señalan que estos micronutrientes operan de manera conjunta, conformando un sistema interrelacionado que contribuye a que el niño se desarrolle saludable, activo y con un desempeño físico e intelectual óptimo.

¿Qué estrategias se pueden usar para garantizar una nutrición adecuada?

Garantizar que la alimentación infantil aporte suficientes micronutrientes no requiere recetas complicadas, sino fomentar rutinas nutricionales adecuadas. Entre las sugerencias más habituales figuran servir frutas y verduras de variados tonos, incorporar alguna fuente de proteína en cada comida, favorecer los productos frescos por encima de los ultraprocesados y modificar las preparaciones para conservar el interés del niño.

En circunstancias particulares y siempre con la orientación de un profesional de la salud, puede requerirse la administración de suplementos nutricionales, sobre todo cuando se han identificado carencias específicas o se presentan necesidades concretas.

Picky Eaters, el curso de Academia El Pilar pensado para favorecer mejores hábitos alimentarios en la infancia

La ingesta adecuada de micronutrientes constituye un pilar fundamental para un crecimiento infantil saludable, ya que el zinc, el hierro, las vitaminas y diversos minerales no solo ayudan a prevenir múltiples afecciones, sino que además impulsan el desarrollo cognitivo, refuerzan el sistema inmunológico y favorecen el bienestar integral de los niños. Con esto en mente, la Academia El Pilar pone a disposición su curso Picky Eaters.

A lo largo de este curso, la institución ofrece recursos prácticos, datos fiables y métodos aplicables para que padres y cuidadores tomen decisiones fundamentadas sobre la nutrición de sus hijos, siempre acompañados por profesionales de Hospital El Pilar.

Gracias a su propuesta formativa, Academia El Pilar impulsa que más personas entiendan el valor de los micronutrientes, adopten prácticas alimentarias favorables y participen activamente en el bienestar integral de los niños desde sus primeras etapas de crecimiento.

Por Lucía Benítez